Cómo usamos la inteligencia artificial
Esta universidad usa inteligencia artificial para enseñar, y quien enseña con una herramienta responde de ella. Aquí te contamos qué hace, qué no hace nunca y a quién puedes reclamar.
Para qué la usamos
- Escribir el borrador de las lecciones, que después aprueba un profesor.
- Corregir tus ejercicios y darte retroalimentación.
- Proponerte un itinerario formativo según lo que buscas.
- Acompañarte: el asistente de lección, el Maestro de Disputatio y el tutor de TFG.
- Traducir el contenido y leerlo en voz alta.
Lo que la IA no decide nunca
- Ninguna calificación que cuente la pone una IA: su corrección es formativa y no interviene en tu título.
- Ningún título se expide solo: lo aprueba un coordinador y lo expide un administrador.
- Ningún contenido llega a ti sin que un profesor lo haya aprobado.
- Ningún itinerario deja fuera la formación común de esta universidad.
Lo que no hacemos, y por qué
No analizamos tus emociones ni tu estado de ánimo. Está prohibido en la enseñanza por la normativa europea de IA, y nos parece bien que lo esté: perfilar afectivamente a un adulto que estudia, para actuar sobre él sin que lo sepa, es tratarlo como un objeto.
Que nadie se quede por el camino sí nos importa, y lo atendemos de otra forma: si llevas mucho tiempo sin entrar, avisamos a una persona para que se interese por ti.
Tampoco usamos tus trabajos ni tus conversaciones para entrenar modelos, ni te perfilamos con fines comerciales.
Tus datos
Tus conversaciones con los asistentes se borran a los 36 meses. Las correcciones y el contenido se conservan, porque son el registro que permite saber qué estudiaste si algún día hay que acreditarlo.
Si algo te parece mal
Puedes reclamar una corrección que consideres injusta o un contenido que creas erróneo, y te responderá una persona en un plazo de 10 días hábiles.
Entra en el campus para presentar una reclamación, o escribe a admisiones@iacampus.es.
Esta universidad sigue el magisterio de la Iglesia sobre inteligencia artificial, y de modo particular la carta encíclica Magnifica Humanitas del papa León XIV (2026), sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial.
De ella se sigue lo esencial de esta política: que la inteligencia artificial no es moralmente neutra, y que la máquina no vive lo que imita — no ama, no sufre, no tiene conciencia moral. Por eso aquí ninguna IA decide sola nada que cuente.
Antes de poner esto en marcha se hizo una evaluación de impacto en los derechos fundamentales, que es lo que el artículo 27 del Reglamento europeo de inteligencia artificial exige a quien usa sistemas de alto riesgo en educación. Está aprobada, se revisa cada año y la tiene a disposición de la autoridad competente quien la pida. Es un documento interno de trabajo: reconoce lo que todavía no está resuelto, y por eso sirve.
Seguimos también los seis principios de la Rome Call for AI Ethics —transparencia, inclusión, responsabilidad, imparcialidad, fiabilidad, y seguridad y privacidad— y la normativa europea de inteligencia artificial y protección de datos. Leer el documento completo.